jueves, marzo 24, 2011

EL CUENTO DE LAS MIL Y UNA NOCHES (SEGUNDA PARTE Y FINAL)

Así fueron pasando los días y aquellas miradas, aquellas insinuaciones y aquel juego se fué volviendo cada vez más "peligroso". Llegaron las fiestas del pueblo y lógicamente el no trabajaba pero siguió yendo al restaurante cada día durante los cuatro que duraban. En esta ocasión además de ir al mediodía también lo hacía por las noches. Entonces yo trabajaba más horas de lo normal, descansaba un poco por la tarde y volvía a trabajar hasta bien entrada la madrugada. Todo el "rollo" que había entre nosotros se incrementó mucho más. La noche, yo detrás de la barra mientras él se tomaba algún que otro cubata... la situación invitaba muy mucho a lo que al final acabó pasando.
Era la penúltima noche de fiesta y allí estaba él otra vez al otro lado de la barra. Me invitó a alguna copa y yo me dejaba invitar, seducir...
Llegó la hora de cerrar, el bar prácticamente ya estaba vacío. Salí fuera para bajar una de las persianas y de repente, no sé ni como pasó, me encontré apoyada contra la pared con sus labios en los míos. Supongo que al alcohol tuvo algo que ver porque ya os digo, no recuerdo muy bien como llegamos a eso, pero lo que si recuerdo es su manera de besarme, imposible de olvidar. No llegué a casa hasta bien entrado el día. Una noche mágica en la que me sentí como una princesa, porque así era como me hacía sentir, tanto esa noche como los dos meses que estuve saliendo con él. Había tanta mágia.....
No paraba de repetir que me quería, que lo tenía hechizado pero yo... no sé, más que amor creo que lo mío era fascinación, deseo... Me sentía muy halagada, muy atraida hacia él pero nada más.
Llegó incluso a proponerme irnos a vivir juntos. Me lo ofreció todo... aquello era una locura... pero al final decidí no seguir con él. Como os he dicho antes lo que yo sentía no era amor o por lo menos eso creí en su momento. Me dijo que lo entendía, que respetaba mi decisión pero que le rompía el corazón. Y un tiempo después volvíó a su país.
Aunque simplemente pertenece a mi pasado jamás he podido olvidar sus ojos, su mirada... ni aquella história, corta pero intensa, tan mágica como "Un cuento de las mil y una noches".





No lo puedo evitar, es escuchar esta cación y acordarme de todo aquello. No es que pasara así exactamente pero si me lo recuerda bastante. Además que este tema sonaba mucho por aquella época.

8 comentarios:

Liova dijo...

Laraaaaaaaaa!!!!! Lo bueno si breve... dos veces bueno!!!! Guarda ese recuerdo en tu memoria, en tu corazón... historias como ésta no ocurren todos los días... y como bien dices... fuiste feliz!!!! BESITOS Y SALUDITOS DESDE CÁCERES.

Cris dijo...

Si así lo sentiste en ese momento es que no te equivocaste. Y lo cortaste en el momento justo para poder recordarlo ahora con ese cariño.
:_)
Ays, historias de viejos amores...

Besitos!!!

La sonrisa de Hiperión dijo...

Pasé a echar un ratito entre tus cosas y a saludarte.

Un abrazo!

Germán dijo...

¡Que grande Joaquín Sabina! =)
Siempre despertando cosas en nuetsro interior.

synnove dijo...

Lo importante, lo bueno de la vida, es haber tenido buenos momentos, y tener recuerdos que nos hagan sonreir.

¡¡Cuánto amorrrr!! ((o por lo menos cuánta pasioooooón))

Estrella_Matutina dijo...

Como tú misma me has dicho más de una vez, los momentos buenos no hay que olvidarlos.

Y para mí eres una Princesa, mi Princesa. Y no pienso olvidarte nunca ;)

Muaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxks!!!!

Lara dijo...

Es verdad, te lo he dicho varias veces.

Y también te he dicho que tú también me haces sentir una Princesa. Si, soy tu Princesa y tú mi Príncipe... por toda la eternidad. Yo tampoco te olvidaré cielo, nunca jamás, pase lo que pase. Es imposible olvidarte.

Muuuuuuackxxxxxxxxxxxxxxx!!!!

Daniel Marcos dijo...

Felicidades por aquellos dos meses. Preciosa historia, Lara.